Como levantar una familia profética Prediaciones del apostol John Eckhardt |
Parte 1:
Parte 2:
credito:Jesucristo le ama
Como levantar una familia profética Prediaciones del apostol John Eckhardt |
Parte 1:
Parte 2:
Este apunte es para quienes se consideran cristianos en serio, quienes dieron un paso de fe en Cristo y quieren crecer en su relación con El. Al joven que no le interesa la vida cristiana ni tiene decidido seguir este camino, le puede parecer poco importante e imposible de realizar y tiene razón ya que no es posible seguir este camino sin la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas.
Así que es necesario que quien enfrente este tema tenga definido qué quiere hacer de su vida, si quiere seguir el camino de Cristo o el del mundo, y sepa que a cierta edad ya no puede responsabilizar de esta decisión a sus padres, escuela, amigos, sociedad, etc., etc., sino que él mismo es responsable de asumir las consecuencias que acarrean las desiciones que haya tomado.
Si queremos definir cómo es un noviazgo cristiano, es importante que veamos cuáles son las características que Dios tuvo en mente cuando diseño la relación entre el hombre y la mujer.
Si estas características están presentes en una relación de noviazgo, o existe el interés sincero de ambos en lograrlas, se podría decir que el noviazgo va por el rumbo de Cristo. Si no hay interés en cumplir estas características de la pareja cristiana que están en la Biblia, entonces es un noviazgo "carnal", o sea basado en cualquier otra prioridad (cultural, emocional, sexual, social) pero no en lo que Cristo espera.
Aquí va:
Dios pensó la relación del hombre y la mujer con una "libertad con forma" que es algo similar a lo que pasa con una pileta de natación : dentro de la pileta puedo tener total libertad y pasarla re-bien, pero esta tiene límites ya que el agua esta adentro y no afuera.
Yo puedo decir "¡¡quiero ser libre y que nadie me condicione!!" y decidir nadar en el piso de cemento afuera de la pileta, o pretender tirarme de cabeza en la esquina de mi casa, pero eso solo me traerá heridas y sufrir grandes papelones.
Cuando el Señor diseñó la relación del hombre y la mujer, la pensó con estas características:
Pero relaciones con…
En el tiempo que se escribió este texto bíblico la palabra "matrimonio" era lo mismo que ahora , incluía únicamente la relación hombre-mujer (no otra) y el cumplir lo que las leyes sociales exigían. Así que algunos de los límites de la pileta son:
* dentro del matrimonio
* solo hombre - mujer
* no con personas casadas
* y además con …
Si mi relación de pareja me aleja del culto y de la iglesia, si me hace pecar con mi cuerpo o con mi mente, si me enfría en la fe, si me hace desobedecer a las autoridades, si tenemos proyectos lejanos al servicio al Señor, si compartimos cualquier cosa menos experiencias de fe….
¿Dónde le estoy dando gloria a Dios?
¡Ok… de acuerdo! estas son características de lo que Dios espera de los esposos pero, si tu noviazgo actual o futuro no apunta a esto que dice la Biblia.…
¿¿¿Para donde va???
Dios diseñó una pileta hermosa, el agua esta cristalina y a punto, hay varios trampolines y toda clase de plantas y decoraciones exóticas y llamativas.
¡¡¡Una vez dentro no da ganas de salir porque se la pasa genial!!!.
Hay también algunas piletas de imitación pero son de cuarta: el agua es borrosa y sucia, los que están adentro se sienten mal porque saben que no es la original. Al entrar no te cobran la entrada, pero después consumís todo lo bueno que tenés ahí adentro entre frustraciones y aburrimiento.
¿En cuál te vas tirar?
¿De cabeza en el cemento, en la pileta sucia, o en la pileta de Dios?
La consejería matrimonial cristiana, generalmente involucra tres áreas principales: 1) Problemas o temas generales tales como: dificultad para comunicarse, pérdida de cercanía, etc. 2) Problemas personales que se desarrollan u ocurren dentro del matrimonio 3) Pérdida del sentido de los principios de Dios para el matrimonio.
Incluso para los cristianos, la necesidad de consejería matrimonial no se enfatiza lo suficiente, porque vivimos en un mundo que, a menudo, alienta la destrucción del matrimonio. Como cristianos, adicionalmente reconocemos la presencia de un enemigo que busca acechar y devorar los matrimonios (1 Pedro 5:8). Desde el principio, el matrimonio ha sido parte del plan de Dios para su creación y Satanás está vehementemente en contra de esta preciosa tradición. Si necesitamos evidencia de que estamos en problemas, simplemente echa una mirada a la tasa de divorcios, tanto en ambientes cristianos, como no cristianos.
Consejería Matrimonial Cristiana — Problemas o Temas
La consejería matrimonial cristiana, busca dirigirse a los problemas y temas. Si los problemas no son tratados dentro de un tiempo prudencial, podrían agravarse y provocar una devastación mayor al matrimonio. Aunque los problemas son comunes a todos los matrimonios, los cristianos tenemos los medios para solucionarlos. Visualízalo como atacar a un virus antes de que se arraigue en nuestros cuerpos. Una respuesta apropiada podría no prevenir el virus, pero podría ayudarnos a controlar la tormenta y como resultado, volvernos más fuertes.
Por lo tanto, en el matrimonio es importante explorar y reconocer los problemas tempranamente. La consejería matrimonial se enfoca en esos problemas y ayuda a resolverlos. Los problemas prevalencientes incluyen una pobre comunicación, falta de cercanía o de intimidad, quejas o ira.
La raíz de muchos de esos problemas es el orgullo. A menudo creemos que podemos resolver nuestros problemas. Esto puede agravar la situación del matrimonio, especialmente cuando un cónyuge reconoce la necesidad de ayuda y el otro se rehúsa. La Biblia nos dice que nos examinemos (2 Corinitios 13:5). Este prinicipio se aplica también a los matrimons, por ello, si hay temas que necesitan resolución, la consejería es una buena opciónio.
Cuando los cónyuges buscan al Señor y están abiertos al consejo y a la sabiduría, ellos tienen esperanza en lo que a su situación se refiere y muestran a los demás que Dios les puede ayudar.
Los problemas también pueden ser relacionales, provocados por no saber cómo interactuar, ya sea emocional, intelectual o fisicamente. Otros problemas serios que pueden desarrollarse son mentiras, adulterio, pornografía, heridas emocionales, enfermedades mentales, etc. Cuando no se tratan estos problemas, potencialmente podrían poner en riesgo el matrimonio.
Consejería Matrimonial Cristiana — Los principios de Dios para el Matrimonio
La consejería matrimonial cristiana nos ayuda a enfocarnos nuevamente en nuestras prioridades. Es fácil distraerse y perder de vista qué y quién es importante. Además de ayudarnos a encontrar las soluciones para los problemas y temas, la consejería cristiana puede proveer técnicas para construir relaciones, sean estas conyugales o no. Al ofrecer preceptos de la Palabra de Dios, una buena consejería matrimonial cristiana nos puede ayudar a aplastar los “virus” que afectan y dañan nuestras relaciones.
La consejería matrimonial cristiana nos puede ayudar a lidiar con los problemas que amenazan con destrozar nuestras vidas. Una consejería efectiva nos reafirma que Dios se preocupa y desea ser parte central de nuestro matromonio. Podemos aprender principios de la Palabra de Dios que algunos días nos recordarán el ideal de Dios para los esposos y esposas (Efesios 5:21-33; 1 Pedro 3:1-11). Los consejeros cristianos matrimoniales exponen y motivan estos precetos.
¿Cómo está tu matromonio? ¿Hay un virus que amenaza con arraigarse? ¿Necesita tu relación un realineamiento? ¿Están tú y tu conyuge siguiendo un precedente bíblico?
Fuente: desafios de la vida
Un estudio de Efesios 5
Por Michael Morrison
| E |
n Efesios, Pablo pone en claro que somos salvos por la gracia, no por las obras (Ef. 2:8). Pero él también pone igualmente en claro que Dios nos ha creado y nos ha llamado para hacer buenas obras (v. 10). En la segunda mitad de su carta, él da algunas exhortaciones específicas para la clase de comportamiento que refleja nuestra fe cristiana.
Al final del capítulo 4, Pablo exhorta a los cristianos efesios a perdonarse unos a otros, así como Dios los había perdonado a ellos en Cristo (v. 32). Debemos amoldar nuestro comportamiento al de Dios mismo. Pablo establece éste principio general cuando comienza el capítulo 5: Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados, y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios (vv. 1, 2 NVI).
Nosotros debemos ser como nuestro Padre celestial, y la imitación de Dios es un principio básico de la ética cristiana. No lo imitamos a Él en autoridad, sino en humildad, porque Dios se ha revelado a nosotros más claramente en el auto-sacrificio de Jesucristo. Éste es el claro ejemplo del perdón y del amor que debemos seguir. Cuando amamos a los demás, somos un sacrificio que agrada a Dios (Hebreos 13:16).
Sin embargo, el amor no significa sexo promiscuo: Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios (Ef. 5:3). Pablo no dice acerca de cuál clase de “impureza” está pensando. La avaricia es mala porque, entre otras cosas, es algo opuesto al amor.
Los cristianos no sólo deben evitar cualquier indicio de inmoralidad, sino que Pablo aconseja: Tampoco debe haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros, todo lo cual está fuera de lugar; haya más bien acción de gracias (v. 4). Las obscenidades son comunes ahora en nuestra cultura, pero Pablo nos exhorta a conformarnos a Cristo en vez de a la cultura (Romanos 12:2). Cuando el pecado se convierte en un chiste, más gente peca. El sexo es un regalo de Dios, y no debe ser empañado haciendo referencias a ello como un chiste o como un insulto. Nuestra conversación debe poner un buen ejemplo, y Pablo sugiere que si usted tiene que decir algo, que diga algo bueno. Las “acciones de gracias son un antídoto para el pecado” (Klyne Snodgrass, Efesios, p. 276).
Entonces Pablo enfatiza cuán importante es éste asunto: Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios (Ef. 5:5). Ese comportamiento, y esa clase de conversación, son contrarios al carácter de Cristo. ¿Cómo podemos quitarnos tales impurezas? A través de Cristo—y habiéndonos librado de la corrupción, Cristo no quiere que regresemos a revolcarnos en el lodo (2 Pedro 2:22).
Pablo advierte: Que nadie los engañe con argumentaciones vanas—que nadie les diga que a Dios no le importa tales cosas—porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia. Así que no se hagan cómplices con ellos (Ef. 5:7, 8). Pablo está diciendo aquí que Dios está enojado con las personas que se entregan a sí mismas al comportamiento corrupto. El pecado lastima a la gente, y puesto que Dios ama a la gente, Él odia al pecado y se opone a aquellos que persisten en ello.
La avaricia y la inmoralidad lastiman a la gente, y aunque ellas son comunes hoy en la sociedad, nosotros no debemos unirnos a la gente que las practica. En verdad, debemos evitar incluso cualquier indicio de impropiedad, tal como los chistes sucios. Esto requiere una diferencia en el comportamiento, no en una separación física. “No podemos compartir el evangelio si nos separamos de los incrédulos. La luz debe brillar en la oscuridad” (Snodgrass, 278).
En los versos 8-10, Pablo usa una figura de lenguaje común en la literatura griega: la luz como el bien, como la elección inteligente: Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz (el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad) y comprueben lo que agrada al Señor.
Él dice, una vez ustedes vivieron en la forma en que lo hace el mundo, pero ahora tienen un estándar diferente—Cristo— y en Él somos personas de luz. Cuando lo sigamos a Él, nuestras vidas se caracterizarán por la bondad, justicia y verdad. Necesitamos averiguar qué quiere Dios y necesitamos hacer lo que Él quiere.
No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien denúncienlas, porque da vergüenza aun mencionar lo que los desobedientes hacen en secreto (vv. 11, 12). Pablo menciona otra vez la necesidad de que nosotros mantengamos limpia nuestra conversación. ¿Cómo “ponemos al descubierto” la mala conducta? Con la luz—con bondad, justicia y verdad—poniendo un buen ejemplo, haciendo buenas obras.
Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible, porque la luz es lo que hace que todo sea visible (vv. 13-14a). La gente puede ser transformada en luz, y eso encaja con el contexto: todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible, y todo aquel que es iluminado (es decir, transformado por Cristo) se convierte en un de hijo de luz, que vive en Cristo.
Pablo habla acerca de una transformación personal en el siguiente verso: Por eso se dice, «Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo» (v. 14, la fuente de la cita es desconocida, pero quizás sea una adaptación de Isaías 26:19; 60:1). Aquí Pablo usa la resurrección como una figura de lenguaje para venir a la fe en Cristo (vea Efesios 2:1 para una figura de lenguaje relacionada). En Cristo, nos levantamos a una nueva vida—ya no somos más esclavos de las obras de la oscuridad.
Puesto que a Dios le importa lo que nosotros hacemos, Pablo aconseja: Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos (v. 15, 16). La inmoralidad y los chistes groseros eran también comunes en el mundo de Pablo, pero él nos llama a ir contra la corriente y ser diferentes. Debido a que el pecado es tan común, necesitamos sabiduría para discernir cómo debemos vivir—no podemos sólo imitar lo que todos los demás están haciendo.
Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor. No se emborrachen con vino que lleva al desenfreno (v. 17). Cuando las personas están borrachas, están más propensas a pecar también en otras maneras. Pablo contrasta eso con la vida en el Espíritu: Al contrario, sean llenos del Espíritu (v. 18).
En vez de la miseria del desenfreno, el Espíritu nos guía al gozo y al agradecimiento: Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo (vv. 19, 20). ¡Ésta es la clase de fiesta que necesitamos!
Gramaticalmente, los versos 18-23 forman un enunciado muy largo: “sean llenos del Espíritu. Anímense unos a otros…sométanse unos a otros…esposas, sométanse a sus propios esposos…”. Estas cláusulas nos dicen cómo debemos actuar cuando estamos llenos del Espíritu: Animándonos unos a otros, cantando, sometiéndonos unos a otros. La gramática indica que Pablo está continuando el mismo tema en vez de cambiar a otro nuevo (aun cuando muchas traducciones empiezan un nuevo enunciado y un nuevo párrafo en el verso 21 o 22).
Uno de los resultados del Espíritu en nuestras vidas es que nos sometemos unos a otros, por reverencia a Cristo (v. 21). Velamos por las necesidades de los demás (Filipenses 2:4). Cuando respetamos a Cristo, respetamos a aquellos que están en Cristo.
El primer ejemplo que da Pablo es la sumisión en el matrimonio: Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor (Ef. 5:22). Muchos escritores greco-romanos decían que las esposas se sometieran a sus esposos, pero Pablo pone ese consejo en un nuevo contexto: nuestra relación con Cristo. Así como todos debemos someternos a Cristo, las esposas deben someterse a sus esposos. Pablo pronto balaceará esto con un consejo sorprendente para los esposos.
Porque el esposo es cabeza de su esposa… (v. 23). Los comentaristas discuten vigorosamente acerca de si “cabeza” implica autoridad o fuente (el significado último puede encontrarse en la frase “cabecera del río”). Aparentemente la palabra griega pudiera tener cualquiera de los dos significados, pero aquí el contexto (especialmente la palabra “sométanse”) sugiere que se refiere a la autoridad. Nos “sometemos” a una fuente sólo si tiene autoridad sobre nosotros. Sin embargo, Pablo no se enfoca en la autoridad, sino en las responsabilidades.
El esposo es la cabeza de la familia en la misma forma que Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo (vv. 23, 24). ¿Qué tan bien se somete la iglesia a Cristo? Imperfectamente, pero Cristo no somete a la iglesia por la fuerza. Esa clase de comportamiento es inapropiado en el matrimonio—y es hipócrita que un esposo acose a su esposa acerca de la sumisión, cuando él mismo tiene problemas para someterse a Cristo.
Desafortunadamente, las palabras de Pablo han sido usadas con frecuencia por los hombres para demandar que las esposas obedezcan: “La Biblia dice que se espera que tú te sometas a mí”. Sin embargo, la esposa podría decir: “Sí, pero la Biblia también dice que tú debes sacrificarte por mí—así que deja de hacer demandas”. Éste tipo de intercambio es infructuoso, porque trata de usar la Biblia para propósitos egoístas. La mejor forma es dejar que la Biblia hable a cada persona, sin ninguna “ayuda” auto-ofrecida de nuestra parte.
Obviamente, una esposa no debe someterse “en todo”—no a mandatos que sean contrarios a Cristo. De la misma manera, ella no tiene que someterse al abuso, porque el abuso también es contrario a Cristo.
Después que Pablo da el consejo culturalmente común para las mujeres, él da un mandato sorprendente a los hombres: Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella (v. 25). El amor que Pablo pide era una idea radical en las sociedades judía y griega—que los esposos tuvieran obligaciones de hacer sacrificios por sus esposas. Al usar la palabra amor, él esencialmente le está diciendo a los esposos que se sometan a las necesidades de sus esposas. “En el análisis final, la sumisión y el amor agape son sinónimos” (Snodgrass, 296).
¿Cuáles son los resultados del amor de Cristo por la iglesia? …para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a Sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable (vv. 26, 27). Por supuesto, los esposos no pueden hacer esto por sus esposas, pero ellos deben tener la misma actitud: deben ver a sus esposas como sin mancha, santas y puras, porque Cristo las ha hecho así.
Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo (v. 28). Así como Cristo se sacrificó a Sí mismo para servir a la iglesia, los hombres deben hacer sacrificios para servir a sus esposas. No deben hacer nada por egoísmo, sino considerar en humildad a sus esposas como mejores que ellos mismos—y las mujeres deben hacer lo mismo (Filipenses 2:3). Pablo está pidiendo un respeto y sumisión mutuos.
El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia, porque somos miembros de Su cuerpo (Ef. 5:28-30). Desafortunadamente, algunas personas sí odian sus cuerpos, pero el punto de Pablo es claro: Los esposos deben tratar a sus esposas así como los esposos quieren ser tratados por los demás (Mat. 7:12).
Para mostrar que los esposos y las esposas están unidos como un solo cuerpo, Pablo cita Génesis 2:24: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo (Ef. 5:31).
¿Cómo pueden dos personas ser una? Pablo dice que es un misterio profundo—pero él dice entonces, yo me refiero a Cristo y a la iglesia (v. 32). Ya que todos estamos unidos a Cristo, somos uno en Él. No sólo en el matrimonio sino también en Cristo, nuestros cónyuges son parte de nuestro cuerpo, y necesitamos tratarlos tan bien como lo hacemos con nosotros mismos.
Pablo resume el argumento en el verso 33: En todo caso, cada uno de ustedes ame a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo. Ya sea que seamos hombre ó mujer, cuando estamos llenos del Espíritu, debemos amarnos, respetarnos y someternos unos a otros.
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> El matrimonio es la forma que Dios estableció para dar continuidad a la raza humana. El matrimonio es sagrado para Dios. "¿Acaso no hizo el Señor un solo ser, que es cuerpo y espíritu? Y ¿por qué es uno solo? Porque busca descendencia dada por Dios.[3] Así que cuídense ustedes en su propio espíritu, y no traicionen a la esposa de su juventud. 16 «Yo aborrezco el divorcio dice el Señor, Dios de Israel, y al que cubre [4] de violencia sus vestiduras», dice el Señor Todopoderoso. Así que cuídense en su espíritu, y no sean traicioneros.La enfermedad, la pobreza, la infidelidad y la muerte son apenas unos pocos de los dolores de cabeza que trae consigo una ruptura en un matrimonio. ¿Qué pueden hacer las parejas para mantenerse unidas y continuar comprometidos el uno al otro? Con estos artículos intentaremos ayudarle a usar principios bíblicos para fortalecer su matrimonio.
La pornografía puede empezar con algo tan simple como una foto en la computadora o en una revista de hombres o en una Web. Y antes de que pase mucho tiempo, la necesidad de estimulación le lleva paso a paso de un material gráfico a un material más explícito y revelador y en un abrir y cerrar de ojos, lo hacemos de manera más y más frecuente.
La pornografía nos anima a tratarnos los unos a los otros como objetos o máquinas del placer. La pornografía siembra las semillas del aislamiento y nos lleva a relaciones no saludables y a la pérdida del respeto a nosotros mismos. Al paso que el usuario se involucra más y más en el mundo de la fantasía, la pornografía llega a ser una obsesión. 
Sin embargo, hay buenas noticias. Podemos liberarnos de la esclavitud de la pornografía.
¿Cuál es el impacto de la pornografía a la familia?
¿Por qué la pareja no debe usar la pornografía para aumentar su excitación y para acrecentar sus relaciones sexuales? Hace mucho tiempo que la pornografía fue un vicio de los muy ricos. Nadie más podía darse lujos pornográficos. El Emperador romano llamado Cesar Tiberios era adicto a la pornografía y cuando quería satisfacerse, compraba pergaminos especiales de dibujos desde Egipto o traía al palacio jóvenes y señoritas entrenadas en las prácticas sexuales para demostraciones privadas.
Hoy, todo eso ha cambiado. Todos pueden comprar la pornografía. Las tiendas de rentar videos tienen secciones especiales solamente para las películas pornográficas. Con dos clics en la computadora, cualquiera puede ver lo que sea en
Vivimos en Pornotopia. En Pornotopia, la gente común y corriente hace preguntas que ni siquiera le hubiera ocurrido hacer en otros tiempos. Hoy se hacen preguntas como la siguiente: ¿Por qué el
matrimonio no debe usar la pornografía para aumentar su excitación sexual y acrecentar sus relaciones sexuales? O ¿Por qué no podemos mirar una película pornográfica juntos antes de acostarnos en la cama? De todos modos, muchos alegan, "lo hacemos por una buena causa y por lo menos lo hacemos juntos".
¡No es solamente que esto es malo sino que tampoco funciona! La esposa y su esposo no lo están haciendo juntos. Pensarlo es engañarse. En realidad, ¡se está invitando a otras personas a la intimidad del matrimonio! Ver pornografía no mejora sus relaciones sexuales. De hecho, la pornografía reduce su excitación y además debilita lo que sí puede acrecentar su excitación. Considerémonos cada uno de los cuatro puntos individualmente.
¿Por qué no están haciéndolo juntos?Llega la hora de acostarse, los señores Juan y Rosa González miran pornografía. Juan se excita mirando fotos de mujeres en vez de mirar a Rosa: Rosa se excita al mirar la imagen de un hombre en una foto en vez de mirar a Juan. Van a la cama y tienen relaciones sexuales. La pregunta es, ¿con quién están teniendo relaciones sexuales? Probablemente están en el acto sexual al mismo tiempo pero es bien claro que no están compartiendo el acto el uno con el otro. Juan está viviendo su fantasía con la mujer de la foto y Rosa con el hombre de la foto. El hecho que éstos no están presentes físicamente es sólo una detalle.
"Oísteis que fue dicho: "No cometerás adulterio". Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón."
Mateo 5:27-28
Nos asombraría la sugerencia de emplear prostitutas para la noche para Juan y Rosa, para que se calienten con ellas y luego simultáneamente se den la vuelta para completar la experiencia sexual con su pareja del matrimonio. Sin embargo, esto es en esencia exactamente lo que están haciendo. Están teniendo relaciones sexuales con otras personas aunque no hay nadie más presentes que ellos mismos.
Porqué la pornografía no aumenta las relaciones sexuales en el matrimonio Hace solamente una generación que la expresión "hacer el amor" se podía usar para cualquiera de las cosas que los enamorados hacen como por ejemplo: agarrarse de las manos, hacerse promesas increíbles, hacer cosas especiales el uno para el otro, susurrar dulcemente en el oído de su pareja. "Hacer el amor" quería decir cualquier experiencia donde los enamorados perdían la cabeza el uno por el otro en demostraciones de amor… porque el sacrificarse uno por el otro es lo que significa en realidad "hacer el amor". Hoy, desafortunadamente, utilizamos la expresión "hacer el amor" solamente para el acto sexual. Es una expresión engañadora. Claro que el acto sexual puede ser una manera de hacer el amor, ¡pero también puede ser una manera de destruirlo! 
La razón por la que el acto sexual dentro del matrimonio es una manera de hacer el amor es porque el esposo se pierde a sí mismo en completo deleite de servir y complacer a su esposa, y la esposa hace lo mismo con su marido. Por contraste, cuando los esposos tienen relaciones sexuales incorporando la pornografía, ninguno de los dos está atento a su pareja, cada uno está pensando en sí mismo. Juan está satisfaciéndose a sí mismo, no a Rosa mientras imagina que Rosa no es Rosa sino la otra modelo y así Juana imagina que Juan no es Juan, sino el elegante modelo en quien está pensando. Eso no es hacer el amor… ¡Esto es masturbarse con el cuerpo de su esposa o su esposo!
¿Porqué la pornografía reduce la excitación sexual de la pareja?Hasta ahora es claro que aunque las relaciones sexuales pornográficas pueden acrecentar la excitación sexual de la pareja, no tiene nada qué ver la excitación sexual del uno con el otro. Cada uno está haciéndolo con otras personas. Y eso es solamente la mitad del problema.
La otra mitad es que las fantasías pornográficas llegan a ser adictivas. Considerémonos a Juan. Si Juan aumenta su excitación sexual imaginando que Rosa es otra mujer, Juan llegará a depender más y más en de fantasía, será menos capaz de ser excitado por Juana. No solamente eso sino que su fantasía perderá su poder rápidamente. Entonces para poder ser excitado otra vez necesitará… ¡una nueva fantasía! ¡Ahí está la trampa!
Al principio será suficiente solamente imaginar otra mujer. Pero pronto eso llega a ser antiguo, pues lo imaginario nunca tiene la vitalidad de la realidad. De pronto las fantasías de Juan van a ser más raras. Tendrá que imaginar no solamente otra mujer sino también otro tipo de mujer - no solamente las relaciones sexuales sino también otro tipo de relaciones sexuales - para poder sentir la excitación. Podrá encontrar que quiere la pornografía no solamente antes de las relaciones sexuales sino durante ellas. De hecho, la fantasía podrá llegar a no ser suficiente para satisfacerlo. Puede llegar a querer realizar… ¡sus fantasías pornográficas con su esposa! Sexo anal, sexo oral, posiciones raras, etc. se convierten en el nuevo nivel para lograr satisfacerse. 
La pornografía es destructiva en vez de constructiva De vez en cuando la pareja mira la pornografía simplemente porque tienen problemas disfrutando sus relaciones sexuales, y creen que la pornografía va a resolver este problema. Desdichadamente, el uso de la pornografía no solamente destruye lo que debe arreglar sino también, como ya hemos visto, distrae la pareja y evita que la pareja atienda lo que en realidad necesita ser atendido: El matrimonio.
La frustración sexual puede surgir de muchas causas. Posiblemente la pareja mira al acto sexual como una realización de sus propios deseos y no con el espíritu que Dios desea que se haga… con el espíritu de entrega. Posiblemente hay expectaciones no realistas acerca del acto sexual. Quizás uno de ellos está enfermo, deprimido, o tiene miedo de envejecer. A veces las frustraciones sexuales surgen de otros problemas dentro de la relación, como las disputas, la infidelidad o de no tomar tiempo para charlar y comunicarse.
Por la gracia de Dios, una pareja que esté enfrentando problemas puede trabajar en la reparación del matrimonio. Pero… ¡la pornografía no es la manera de ayudar, sino de empeorar la situación!
EL VERDADERO AMOR
Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio.
Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando este se apaga en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.
El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente:
"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto.
Cayo.
Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.
Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida.
Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas.
El pidió a mi hermano teólogo que le dijera, donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó cómo y dónde estaría ella. Mi padre escuchaba con gran atención.
De pronto pidio: "llévenme al cementerio". "Papá" respondimos " Son las 11
de la noche! No podemos ir al cementerio ahora!" Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: "No discutan conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años".
Se produjo un momento de respetuoso silencio. No discutimos mas.
Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con una linterna llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, lloró y nos dijo a sus hijos que veiamos la escena conmovidos: "Fueron 55 buenos años...
saben?, Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es
compartir la vida con una mujer así".
Hizo una pausa y se limpió la cara. "Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis. Cambio de empleo", continuó, "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegria de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos, rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores...
Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas. Lo abrazamos y el nos consoló: "Todo está bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".
Esa noche entendí lo que es el verdadero amor......
Dista mucho del romanticismo, no es solamente el erotismo, más bien se vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos
personas realmente comprometidas la una con la otra.
Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle. Ese tipo de amor era algo que no conocian.
Los Roles en el Matrimonio
"Sométanse los unos a los otros por reverencia a Cristo.
Esposas, estén sujetas a sus esposos como al Señor; porque el esposo es la cabeza de la esposa, como Cristo es cabeza de la iglesia. Cristo es también el Salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo; y así como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las esposas deben estar en todo sujetas a sus esposos.
Esposos amen a sus esposas como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella."
Efesios 5:21-25
Dice Génesis 1:27 que cuando Dios creó al hombre, no creó dos hombres o dos mujeres,
sino que: "varón y hembra los creó".
En Génesis 2:18 Dios dice que "no es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él". Dios quiere decir: le haré una compañía, un complemento, un encastre justo como el de los rastis.
El hombre y la mujer gracias a Dios son diferentes, estas diferencias no implican mayor o menor importancia ni jerarquías.
Responsabilidades del Esposo y Esposa.
En Efesios 5:8 se nos ordena andar en la vida cristiana en una cierta manera: "sed llenos del Espíritu".
Eso significa que debemos ser controlados por el Espíritu de Dios continuamente, estemos donde estemos.
Unos pocos versículos más adelante en el verso 22, el apóstol Pablo comienza a hablar sobre la vida del hogar y nuestras relaciones familiares…¿Por qué?
Porque el principal campo de prueba para nuestro andar cristiano se encuentra en el hogar.
Responsabilidad del esposo hacia la esposa:
1º) Líder. Concede la autoridad a la relación
2º) Amor. Le concede el afecto.
Este es el equilibrio que Dios nos ha designado.
Responsabilidad de la esposa hacia el esposo:
A la esposa se le da la responsabilidad de estar sujeta. Sumisa. La sumisión nos habla de respeto y de obediencia.
La obediencia que ofrece a su marido como obediencia que ofrece a Cristo. Esta sumisión no es por temor sino una sumisión que es el resultado de una decisión positiva y directa hecha por la mente de la esposa.
Fuente:wwww.lapuertaabierta.org
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